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miércoles, 18 de marzo de 2015

MINAS DE LA PORPUZ, ESCOMBRERAS (CARTAGENA)

El socio de la SMM Paco Agüera, y los directivos Juan Luis Castanedo, secretario de la asociación, y Pilar Sánchez, tesorera, han realizado una excursión para el reconocimiento de las minas del Cabezo La Porpuz y su entorno, en Escombreras (Cartagena), continuando con las salidas que realizamos, algunos días laborables que tenemos libres, para disfrutar de nuestra afición.

En las laderas de este emblemático cabezo y de otros montes adyacentes los miembros de la SMM han reconocido un total de 5 explotaciones, ninguna de ellas practicable a pie por hundimiento de la rampa de acceso o por tratarse de pozos. En la mayoría de las escombreras no se encuentra ningún indicio interesante, siendo completamente “estériles” desde el punto de vista mineralógico. Sólo en dos de ellas, muy próximas entre sí, se han localizado algunas muestras de carbonatos de cobre sin interés impregnando los fragmentos de caliza que las forman, y algunos cristales de barita de pequeño tamaño en la pared de alguna roza.

El acceso a ese coto minero es muy complicado, por no existir pistas que permitan llegar con vehículo, ya que todos los accesos se encuentran cortados por las vallas de las factorías próximas. Los miembros de la SMM tuvieron que recorrer casi dos kilómetros campo a través para poder llegar a la zona, resultando muy incómodo el recorrido por la densidad de los matorrales espinosos de aliaga (Calicotome intermedia) que dificultaban metro a metro el recorrido. Por otra parte, la elevadísima contaminación atmosférica del entorno hizo que, junto al suplicio de los matorrales espinosos, la atmósfera fuera casi irrespirable.

Según información facilitada nuestro socio Manuel Morales, la mayoría minas de esa zona se denunciaron como minas plomo y cobre en los años 1840-50 la mayoría a finales de los 50. Entre los años  1859-60 vuelven a ser denunciadas con otro nombre y otros minerales. A finales del siglo XIX, entre 1896 y1900 vuelven a ser denunciadas al haber caducado y la mayoría son hierro-cobre-cinabrio. El bario o el flúor eran sub productos que no serían aprovechados hasta bien entrado el siglo XX, entre 1930-1960. Algunas minas fueron denunciadas como minas de hierro aunque se trabajo la galena en realidad y en época de la guerra civil se explotaron las bolsadas de barita hasta que en 1937-38 algunas se dieron por agotadas.

En general, estas minas carecen de interés mineralógico, aunque eso sí, los excursionistas pudieron ver un magnífico ejemplar de Búho Real (Bubo bubo) y diversas especies de flora endémica.



Cabezo La Porpuz


Otra perspectiva del Cabezo La Porpuz


La pronunciadas pendientes y los densos matorrales hacen el recorrido muy difícil


Una escombrera


Escombreras al pie de La Porpuz


Una de las bocaminas que desemboca en varios pozos


Bocamina y escombrera. La galería de esta mina termina en un pozo.


Escombrera sin ningún indicio mineralógico


Escombrera entre matorrales


Pozo sin brocal y contaminación atmosférica


Pequeñas escombreras en las que aparecen impregnaciones de carbonatos de cobre


La tesorera junto a un pozo interior


Otra de las escombreras


Un tipo de horno junto a una roza


Paco Agüera junto al horno


El horno


Parte superior del horno


Antigua construcción minera


Detalle de la ruina anterior


Cristales de barita de un cm aprox. en una roza


El secretario de la SMM buscando muestras


Una gran escombrera completamente estéril desde el punto de vista mineralógico. La bocamina da acceso a varios pozos.


Esta construcción parte del horno


Otra vista de la construcción anterior


El horno y Pilar Sánchez buscando muestras en una escombrera


Panorámica desde las minas de La Porpuz. Al fondo el Cerro de la Campana.


Interior de una roza


Una de las minas


Acción de una mina de la localidad próxima de Alumbres propiedad de Manuel Morales


Otra de las acciones que nos manda Manuel Morales



































sábado, 7 de marzo de 2015

LA DEGRADACIÓN DE LA SERRATA DE LORCA

La Serrata es una pequeña sierra situada al norte de la ciudad de Lorca, que se extiende de este a oeste a ambos lados de la carrera que va desde esta localidad hacia Caravaca. Ocupa una superficie aproximada de 20 kilómetros cuadrados y es muy conocida entre los aficionados a los minerales por sus antiguas minas de azufre. También son muy populares los fósiles que aparecen en algunas zonas de la sierra, especialmente los de peces y crustáceos.

La minería de azufre comenzó en la zona de Lorca a mediados del siglo XIX, al descubrirse una importante capa de este elemento nativo. Estas minas fueron explotadas hasta finales de los años 50 del siglo XX.

La explotación del mineral se realizaba mediante pozos, aunque también se empleaban socavones y rampas. Quien haya intentado acceder a alguna de estas minas habrá comprobado el elevado riesgo que entrañan estas explotaciones por la inestabilidad del terreno, en el que predominan margas y yesos.

Son bien conocidos los magníficos cristales de azufre extraídos en las terreras y escombreras de estas minas, así como la abundancia de celestina, cuyos cristales presentan diversos hábitos, y de otros minerales como yeso, que puede presentar en láminas de gran transparencia, la anhidrita cristalizada o los pequeños cristales de calcita "diente de perro" que alternan con las celestinas.

El estar situada junto a una zona industrial, ha provocado que el patrimonio minero, mineralógico y paleontológico de esta pequeña sierra haya sido destruido en una buena parte. Las roturaciones para instalar naves o vertederos, las canteras, las extracciones de margas, los vertidos de residuos, entre otras agresiones, han provocado la destrucción de numerosas terreras donde aparecían interesantes cristales de azufre y celestina, entre otros minerales, y de algunos estratos que contenían fósiles de peces y de otros grupos faunísticos.

También el patrimonio natural y la Biodiversidad han sufrido las consecuencias de estas políticas destructivas. Esta sierra alberga comunidades florísticas de gran interés, compuestas por algunos endemismos propios de suelos yesíferos, saladares o margas, como especies del género Limonium o Teucrium, entre otras muchas. También alberga una importante comunidad de reptiles, abundando especies como la lagartija colirroja (Acanthodactylus erytrurus), o la lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), además de otras muchas.

Estas agresiones continúan en la actualidad, con la pérdida irreversible de patrimonio geológico y mineralógico, sin que nadie se haya manifestado, hasta ahora, contra este tipo de destrucción geológica artificial.

Desde hace unos cuatro años, hemos asistido a la destrucción de numerosas terreras y escombreras de las antiguas minas de azufre, para ser empleadas para el sellado del vertedero que se encuentra en las inmediaciones de la umbría de La Serrata, lo que ha supuesto la eliminación o incorporación al vertedero de excelentes ejemplares de azufre y celestina, aunque tampoco se han librado de ser incorporados al vertedero numerosos peces y otros fósiles que aparecían en estratos próximos o en escombreras de las minas.

Este hecho ha sido constatado por miembros de la Sociedad Murciana de Mineralogía (SMM) que han visitado regularmente la zona durante estos años, tomando fotografías y rescatando muestras mineralógicas de las retroexcavadoras que arrasaban las escombreras.

Curiosamente, todos los caminos de acceso han sido cortados, pero la pericia de algunos de nuestros miembros lorquinos, buenos conocedores de los caminos de la sierra, les ha permitido continuar con el seguimiento de este desaguisado geológico-ambiental.

Tal vez, cuando muchos aficionados a los minerales y a otras piedras lean esto y miren las fotografías, recuerden las críticas contra los buscadores de minerales que han lanzado por doquier ciertos "patrigeólogos" radicales (a los que algunos llaman, tal vez injustamente, "fundamentalistas"), de cuyos nombres no queremos acordarnos.

Los más belicosos de estos sujetos trabajan, presuntamente, en la Universidad de Murcia (UMU), y otros organismos públicos, o forman parte, también presuntamente, de asociaciones como la Sociedad Geológica Española (SGE) y la Sociedad Española de Mineralogía (SEM), constituyendo una minoría chillona enemiga declarada de los coleccionistas de minerales (algunos de ellos, los menos, e insistimos que presuntamente, podrían realmente sufrir una grave patología obsesiva con necesidad de tratamiento sicológico o médico).

Lo sorprendente, y esto ya se ha comentado en alguna entrada anterior de este blog, es que algunos "iluminaos", que se han autoerigido en exclusivos salvadores del patrimonio geológico (autodenominándose científicos, cuando muchos tienen un nivel científico "0", según la base de datos ISI-WOK, SCI-Expanded), sin cesar en los ataques e los aficionados, no mueven un dedo ni se manifiestan públicamente contra la alteración que se está produciendo en La Serrata (ni contra la de otros lugares de interés minero o mineralógico).

Es obvio que alimentan su obsesión atacando el coleccionismo de minerales y otras piedras, considerando esta afición como un grave problema para el patrimonio geológico, pero tienen un miedo terrible de meterse contra los verdaderos responsables de la destrucción de este patrimonio: empresas y gobernantes.

Para finalizar, una reflexión: ¿acaso los coleccionistas de minerales, algunos personalidades tan destacadas en el mundo científico como el Dr. Joan  Massagé Solé, el Profesor Miguel Calvo Rebollar, el Dr. César Menor Salván o el Profesor José González del Tánago, entre otros muchos, pueden ser considerados destructores del patrimonio geológico? A nadie se le ocurriría afirmar que sí (o a casi nadie, porque gente con problemas sicológicos destructivos hay en todos los gremios).

Está claro que la destrucción del patrimonio geológico escapa al ámbito del coleccionismo de minerales, y que se intensifica con las obras públicas y empresariales.

Nos queda el consuelo de que este doble rasero de medir de los "patrigeólogos", les hace perder credibilidad ante la ciudadanía, credibilidad que los mineralogistas no vamos a contribuir a recuperar.

Además de las fotografías publicadas en esta entrada, se recomienda leer estos artículos para entender la realidad:

http://nuestra-tierra.laverdad.es/medio-ambiente/contaminacion/3722-vientos-del-este-y-vientos-del-oesteesparcen-la-basura

http://en.wikipedia.org/wiki/Joan_Massagu%C3%A9_Sol%C3%A9

http://www.minercat.com/entitat/historia/

http://www.foro-minerales.com/forum/viewtopic.php?p=50234#50234

http://www.mineral-forum.com/message-board/viewtopic.php?p=14511&highlight=&sid=0f2e5db976a4974c6111c77975c6a6c2#14511

http://sociedadmurcianamineralogia-smm.blogspot.com.es/2013/10/etologia-y-mineralogia.html






Solana de La Serrata, salpicada de pozos y terreras de las antiguas minas.


Pozo y antiguas ruinas mineras


Otro pozo


Construcción asociada a  un pozo


Pozo


Detalle de la  boca del pozo anterior


Pozo y antiguos edificios mineros


Caña de pozo con enganche


Bocamina con galería extremadamente inestable. Su exploración no compensa el riesgo que supone su recorrido.


Cystanche pelyphaea, una especie parásita que se haya extendida por La Serrata. 
El interés florístico de este espacio es indudable.


Centro de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos de Lorca, situado en la umbría de La Serrata


Uno de los montones de tierra empleados para el sellado del vertedero donde se han encontrado algunos fósiles de peces, fotografiado recientemente.


Este pez fósil de unos 10 cm fue visto la pasada semana en la escombrera anterior en una laja abierta accidentalmente por la retroexcavadora. 

Por el escrupuloso respeto de los miembros de la SMM a la Ley 4/2007, de 16 de marzo, de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y de otras normas, el espécimen no fue tocado con las manos en ningún momento ni retirado, solo fotografiado, quedando a merced de la retroexcavadora para entrar a formar parte legalmente del material para el sellado de la porquería del vertedero lorquino.


Donde se encuentra el vehículo había escombreras y terreras con peces fósiles y bolos con excelentes cristales de azufre y celestina. Detrás está el vertedero en fase de sellado. 

Hasta ahora no hemos oído a los "patrigeólogos" manifestarse contra estos desaguisados en su labor diaria y comprometida de defensa del patrimonio geológico.


Un viejo capazo de esparto aparecido en la escombrera tras una pasada de la retroexcavadora. 

Este objeto sí fue retirado por los miembros de la SMM, ya que no hay aprobada ninguna norma que prohíba rescatar capazos de esparto para evitar que se integren en la porquería del vertedero.


Cristales de azufre nativo centimétricos encontrados en las escombreras que se están empleando para sellar el vertedero


Azufre de las escombreras desaparecidas


Otra muestra


Masa de cristales de tonos caramelo


Miles de bolsas de plástico cubren amplias partes de la umbría de La Serrata, en las proximidades del vertedero, aportando un toque de color al territorio. Como esta porquería no produce impacto sobre el patrimonio geológico no hay por qué preocuparse, y menos lo hacen los "patrigeólogos" de la UMU, la SGE o la SEM.


No solo el vertedero o las instalaciones industriales producen impacto geoambiental, también la agricultura intensiva provoca la destrucción del patrimonio en La Serrata.


Más roturaciones recientes en La Serrata


Apertura de caminos, que desaparecen tras las lluvias, y movimientos de tierras destruyen terreras y estratos donde aparecen interesantes cristalizaciones y fósiles,


Vertidos y movimientos de tierras en La Serrata


Panorámica de la zona anterior


Más movimientos de tierras


Detalle del movimiento de tierras de la fotografía anterior


Los movimientos de tierras y las canteras facilitan el trabajo de investigación sistemática, diaria y comprometida de los "patrigeólogos", tal vez por eso no se manifiestan contra este tipo de agresiones a esta antigua zona minera.


Escombros de una cantera  cubriendo estratos y terreras en la parte occidental de La Serrata


Más movimientos de tierras que rebajan el terreno y provocan, además de la destrucción del patrimonio geoambiental, gravísimos procesos de erosión acelerada.


Vertidos de residuos de las factorías de curtidos en la parte occidental de la sierra



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